domingo, 25 de noviembre de 2012

Valiente... Los Niños, los Adultos y el seguimiento de instrucciones

Mientras ayudaba a cambiar de ropa a Luciana ella intentaba correr, alcanzar unos juguetes, cantaba, se movía, no prestaba atención a los movimientos que debía realizar, pues como mencioné yo sólo le apoyaba.

Comencé a detectar que esto no era primera vez que ocurría, no era la excepción, era la regla. 

Con un poco de estrés, decidí tomar acción. Comencé a ser mas rápida en mis movimientos, sostenerla en sus intentos de huida  acorralarla y  con tono firme le dije: "cálmate Luciana, primero cambiar, después jugar" me respondió con su voz de estresada, y su cara de Chucky: "TÚ cálmate mamá..." y agregó con voz de reclamo, "¡mamá eres un osoooo!".... yo a todo eso no hice comentario alguno, pese a esas verbalizaciones ella acató la instrucción, yo seguí en lo mió... segundos después ya habíamos terminado: "¡Listo a jugar!", le dije con gusto y le dí un beso.  

cara de chucky, aquí es chucky feliz
Esta estrategia es muy sencilla y tiene mucho valor para mí. Si el niño ya está realizando lo que se le pidió, es decir esta haciendo caso, y quiere hacer una cara, un reclamo simple como el que acabo de ejemplificar... ¿que más da? el objetivo de la instrucción que le dimos se esta cumpliendo, el objetivo no es demostrar poder. 

Cuando Lucianita llega a decir cosas como "eres mala mamá" yo con toda calma y sin dejar de hacer lo mío le digo algo así como "mamá te ama, y no haría nada para lastimarte, primero cambiar, después jugar".  En cambio, si me enfrascara en la discusión, estoy perdiendo el objetivo, estoy dando lugar a mi ego... si ya estaba Luciana haciendo caso, ¿de que hubiese servido decirle, (insisto, con todo mi ego) "a mi no me calmas, tú cálmate ?  Es muy frecuente que los niños, están acatando la instrucciones, hacen una "trompita" y desde nuestro ego les decimos "¡y no me hagas esa cara!", o el clásico: "¡y no me rezongue!".

Los niños con esa "trompita", y diciendo cosas como "¡tú calmate mamá!", están expresando su emoción, haciendo oír su voz,  siendo acertivos, buscando un equilibrio entre su impulsivo deseo e interés inmediato vs. a lo que la sociedad demanda de ellos, (reglas, hábitos, costumbres, tiempos), desarrollando el autocontrol, dando un manejo a sus emociones. 

Insisto, esto aplica para cuando los niños SI están haciendo caso, ya que si ellos son los que nos ignoran pues, será otro tema, otra estrategia.

Ahora bien, no les surgió la pregunta 

¿por qué Luciana con cara de Chucky me dijo "¡eres un oso!"

Salí de la habitación y al tercer paso lo entendí... 

"Brave" (Valiente), la película....

Mi niña aparentemente se sintió identificado con Mérida, poco escuchada, con ganas de darme un lección, tal vez me vió exigente, que se yo. 

Si no la han visto, mi comentario no es lo suficiente spoiler, creo.

Feliz Domingo!  

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