martes, 9 de octubre de 2012

¡¡Dí mi nombre!!

Luciana ha venido formando una personalidad funcionalmente aguerrida, me he preocupado por que exprese sus sentimientos, necesidades y pensamientos y actúe en congruencia con ellos. Eso creo estarlo logrado ayudándola a identificar sus emociones y escuchando sus ideas, fomentando el diálogo por medio de preguntas abiertas, observando y orientándola sobre su proceder y expresándole la relación de su sentir, pensar y actuar. Pero sobre todo, trato de predicar con el ejemplo que es lo que pudiera resultar mas difícil.

Además, Luciana ha desarrollado una gran confianza en sí misma, se siente muy cómoda en su propia piel... Hoy al pasar por ella a la escuela...
 
Mamá: ¡Hola Princesa! (Según yo, super cool mi saludo)

Hija: ¡No soy princesa, soy Luciana! (Con tono de desconcierto)

Mamá: sólo lo dije de cariño hija...pero tienes razón, tú eres Luciana ¡que es mejor que princesa!

Hija: Te quiero mucho mami. (que lo tomé como: perdono tu falta)


 

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