viernes, 28 de septiembre de 2012

¿Que dirá Luciana de un hermano?

En esta semana hemos tenido 2 días a Lheón de visita (primo de Luciana, de 1 año de edad), y creo que pudimos tener una prueba piloto de lo que sería que Luciana tuviera hermanos.

Esta prueba piloto tal vez no sea casualidad, sino Divinidad, siempre me gusta pensar eso. 

Últimamente he sentido querer ser mamá otra vez, subrayo: sentido, por que cuando lo he pensado, definitivamente éste no es el momento. Es ese sentimiento de mujer que a veces sale en las películas, (que cursi, lo sé). Así que esperaré el momento, paciente y amorosamente, para vivir y compartir, esta milagrosa experiencia de la manera mas plena y enriquecedora. Digo compartir por que no se puede hacer un hijo sola, al menos no de la manera natural.

Volviendo a la experiencia de la prueba piloto, no cabe duda, el protagonismo del primer hijo se acaba, sin embargo esta prueba piloto nos pinta un buen futuro, estar exponiendo a Luciana a las experiencias de compartir y ayudar a otros parece estar pagando, ademas 3 años de protagonismo no estan tan mal ¿no?. Freud decía que aunque biológicamnete dos años de diferencia entre los bebés es lo recomendable, psicológicamente son 5 años lo recomendable entre bebé y bebé, así cada uno habría vivído sus etapas de desarrollo plenamente al gozar de la atención de los padres de manera mas exclusiva por que para el hermano anterior después de los 5 no es tan necesaria dicha atención, esto según Freud, pero a decir verdad, si me hace sentido. 

En fin, les serví desayuno a ambos, pero Lheón obviamente necesitaba ser alimentado, por lo que estaba en mis piernas mientras yo le daba, y dice Luciana "mamá no tengo cuchara", en otro momento hubiera ido yo por la cuchara, creyendo que el cajón donde las guardamos es pesado para ella, pero esta vez la respuesta fue "tu ve por ella hija, le estoy dando al bebé", "esta bien mamá", dijo, y logró obtener la cuchara.

Después me disponía a cambiar al bebé de pañal (la parte menos divertida y donde he perdido práctica), pero olvidé las wipes, así que Luciana, al rescate: ¡Luciana traeme wipes!, lo hizo muy amablemente. Mientras le cambiaba el pañal, Luciana estaba "bailando" con ganas de ir al baño, por lo general me pide la acompañe, y lo hago, esta vez al verla bailar le dije, "hija, ve tú al baño por que yo estoy cambiando a Lheón", "esta bien mamá", respondió.




Mientras yo hacia labores domésticas, le pregunto: "¡Luciana! ¿qué está haciendo Lheón?", "¡Jubando con un cadito!", contestó.

Tuvimos menos éxito en compartir algunos juguetes, aunque la disculpo en esta parte por que esto pasó cuando Lehón trataba de tomar lo que ella estaba usando. Pero al mismo tiempo le enseñaba al bebé como usar otros, "Mira así se abre", la escuché decir.
Y así siguieron las experiencias. 

Me doy cuenta como es que yo apoyo a Luciana en algunas cosas, (pocas), que en realidad ya puede hacer por ella misma. Pero será una gran hermana, de lo cual no deberé abusar... y definitivamente seguirá adquiriendo independencia, lo que me permitirá realizar mis funciones de mamá de recien nacido sin descuidarla a ella y gozarnos los unos a los otros...  y, ¿que haré cuando tenga mas hijos? ¿un Blog para cada uno? sería lo justo, ¿no? fue algo que no pensé en el titulo de este... por que en defiitivo no dejaré de escribir y la atención para mis hijos será siempre lo mas equitativa posible. Insisto, cuando puedan leer o me amaran más o me odiaran, probablemente me hackeen o digan: ¡mamá quita eso!.

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