jueves, 2 de agosto de 2012

Estoy creando un monstruo (uno hermoso e inteligente)

Hoy Luciana y yo compartimos el día, disfrutando de nuestros últimos días de vacaciones.

Por la mañana Luciana pidió salir al patio a jugar en los columpios y con los perros: Robo y Lola, sus dos nuevos mejores amigos (por no decir juguetes favoritos), son su mejor compañía, a falta de hermanos al parecer.

Bueno, mientras Luciana estaba disfrutando de la mañana junto a sus fieles compañeros, yo estaba haciendo el ritual de moler el café orgánico de Oaxaca para colocarlo en la prensa francesa, preparándome para evaluar pruebas y redactar informes. En eso escuché el chorro de la manguera, salgo sigilosamente, y la encuentro muy en pose regando mis hierbas, me quise reír pero disimulé, le dije "ya hija, es suficiente le voy a cerrar a la manguera por que ya vi que te mojaste la ropa". Accedió. 

Ruda, hierbabuena, albahaca, epazote 


Seguido de eso le pedí entrará a la casa para cambiarse de ropa, primer rencilla del día, se negó, así que recurrí a la estrategia de contar hasta 3, no respondió, por lo que la tuve que cargar como costal de papás. Obviamente ya adentro tampoco cooperó para cambiarse, la tuve que cambiar forzadamente, al tiempo que le explicaba con firmeza y calma "Luciana no puedes estar con la ropa mojada, te puedes enfermar, te dolerá tu pechito y tu garganta, tendrás mocos, mamá lo hace por tu bien y bla bla…" renegaba y mostraba resistencia pero la cambié. Sollozó un rato hasta que se reincorporó a sus juegos.

Mas tarde hizo un reguero en la sala, yo me encontraba redactando, ella jugando. Se acercó la hora de bañarla, cosa que ama, le dije: "Luciana recoge tus juguetes para que después tomes tu baño", "¿me ayudas?" me dijo, accedí y acercándonos a la sala me la aplicó "yo te detengo la caja máma", cosa que es lo que normalmente YO le digo a ella... le dije "No, la que detiene la caja es la que no usó los juguetes, yo no los usé tú los usaste tu los guardas, yo detengo la caja"... divagó, y se acostó al borde de la ventana diciendo "no mamá, me siento mal, estoy enferma, por que me mojé en la mañana mi ropa, mi pechito"... Me ataqué de la risa, no tuve tanto autocontrol, me sorprendió tanto, le dije: "no, no luces enferma, además te cambiaste a tiempo". Ahorita esta entre que recoge y juega...Parece que he creado un hermoso, inteligente y argumentativo monstruo.

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