sábado, 5 de mayo de 2012

Mamá en la crisis antes de la crisis de mediana edad....¿?


Estaba entre escribir o coser para darme ánimos, escribiré y luego coseré y luego cocinaré para irnos de visita con unos amigos y conocer a una newborn para nutriros de su energía luminosa, jeje....puras actividades liberadoras (o, ¿encubridoras?) de ansiedad pues me siento un poco extraña, reflexiva sobre mí profesión, sé que amo lo que hago pero luego de 6 años de carrera profesional sumado a mi labor altruista durante mis años de prepa y universidad, creo que es un buen momento para considerar una alternativa terapéutica para mí. Imagino que todos la actividades laborales tienen su nivel de estrés y demás, en mi caso, siento un agotamiento emocional del cual escuché hablar durante la carrera,  y hoy creo saber de que se trata.

En momentos estoy en sesión y siento como en las películas, comienzo a escuchar un eco y siento como si mi alma se separará de mi cuerpo  y mirará todo desde arriba, comienzo a ver todo como en cámara lenta, con un énfasis en las caras de preocupación, los problemas y el sufrimiento de las personas que están frente a mí, y he llegado a pensar ¿es esta profesión como un basurero de lo poco servible de los otros seres? Como si tuviera un letrero “deposite aquí su carga pesada”, “¿Qué hago aquí?”, “me va explotar la mente y el corazón” después en un parpadeo y escalofrió mi alma vuelve al cuerpo y en milésimas de segundo me reincorporo, o trato, me gustaría poder preguntarle a un paciente: "Disculpe que lo interrupa, pero ¿se me nota mi cara de rareza, o estoy logrando mi objetivo de mantener cara de equilibrio y objetividad?, déjeme darle un abrazo terapéutico prolongado de corazón a corazón y demos por terminada la sesión”. 


UABC graduación 2006

Hora tras hora me enfrento a estas expresiones faciales, corporales y verbales, y lo prometo, muy amorosamente es una decisión que he tomado, pero me empieza costar trabajo continuar con la habilidad de no permitir que eso influya de una u otra manera, al menos lo menos posible, verdaderamente no creo que exista un ser humano sintiente capaz de enfrentarse a otro ser humano en dolor, preocupación, frustración, estrés, enojo, etc.  y no sentir absolutamente nada, ¿En serio? ¿Se puede? Puedo no apropiarme de ello, pero es inevitablemente sentir algo, creo imposible NO sentir nada, si no sintiera nada de que serviría mi trabajo, no se como llamarle, ¿compasión? ¿Empatía? Comienzo a pensar: estas personas vienen aquí con toda su confianza y su dinero  en busca de algo que pueda favorecer la generación de un cambio para bien en sus vidas y en la vida de los que mas quieren: sus hijos, aunque estoy plenamente consciente que no depende de mi ese cambio, pero a la vez tengo consciencia de mi responsabilidad humana, social y profesional, de lo que en mi parte respecta poner mi empeño para buscar que mis acciones y palabras logren ese objetivo, y de no lograrse no fue por mi,  saber que no fue por mi causa, pero tampoco por que no haya sido mi intención.

Tal vez sea simplemente por que me han tocado casos muy intensos en estas semanas, y ahora que soy mamá tengo toda una nueva experiencia sobre ver a niños y padres en diferentes condiciones… ¿proyección?, ¿transferencia o contratransferencia?, ¿depresión?, ¿bipolaridad?, ¿la crisis antes de la crisis de media vida? no sé si esto haga mejor o peor mi práctica profesional, pero yo vivo, pienso y siento…y hoy vivo, pienso y siento que es mi momento de buscar una válvula de escape, creo que invierto toda mi paciencia, temple, equilibrio etc. en mi práctica y eso no le deja nada-mucho a mi pequeña hijita últimamente… Y cherry on top sin previo aviso no vino la muchacha que nos ayuda en la limpieza ¡c’mon!, lo queme faltaba, por fortuna mi esposo hace su mejor intento por apoyar la causa, aunque a veces le desesperó, puedo ser desesperante, con él puedo permitirme ser desesperante, gracias por amarme.

Gracias por chiquearme, te amo. 2do aniversario de novios, en Real del Mar, 2006.


No hay comentarios:

Publicar un comentario