miércoles, 18 de abril de 2012

"Se solicita perro" "Cuidado con la muchacha"

Debería de haber una ley de vida sobre las mamás trabajadoras, la cual que postule: "Mamá que trabaje mas de 6 horas al día deberá contar con ayuda en las actividades domésticas."

Apenas 2 días de vuelta al trabajo y empiezo a sentir la frustración de ver como la casa comienza a perder el orden, y eso que no soy tan obsesiva como muchas con eso de la organización y limpieza, creo que sólo pido lo básico.

Para que tengan un mejor panorama, hoy, por ejemplo estuve trabajando fuera de la casa 12 horas, por lo que si no quiero desvelarme y mermar mi rendimiento al día siguiente, ese horario me deja  tan sólo dos horas en las cuales debía: bañar niña, darle de cenar, arrullarla (tan sólo esto toma mas de una hora), limpiar un poco, lavar los trastes del desayuno, lavar y secar uniformes, dejar avanzada la comida del día siguiente (pues mi panorama es muy similar), platicar con el esposo, hacer algunas compras, preparar maleta de la niña y mochila de la madre, hacer tarea con la niña, lavar los trastes que salieron de avanzar la comida.... OBVIO no hice ni la mitad de estas actividades, lo cual significa acumulación de trabajo; traté de hacer lo mas importante, que es lo que tiene que ver directamente con Luciana, ya que trastes van y vienen pero sus necesidades afectivas no son remplazables, desplazables, sustituibles...

Definitivamente se necesita la ayuda, por que así todo sale a medias: la casa, los cuidados de la niña, la convivencia familiar, y lo que no sale ni siquiera a medias es el cuidado personal que también es importante, con estos tiempos ¿a qué hora voy a hacer ejercicio? ¿Ponerme un tratamiento  en el pelo o la piel? ¿Hacerme un pedicure? O tan sólo ver TV un rato… ¡pff! ¡Ni en sueños! Ahora entiendo mejor por qué ayer que me vine caminando a casa, en el camino me metí a cortarme el cabello impulsivamente en la primer estética que se me atravesó, (e resultado: hoy por la mañana tuve que emparejarme varios mechones yo misma).

No me animaba a tomar la decisión por que creía que el mantenimiento de la casa es algo que me corresponde, por que decía "No, para que gasto en eso. Si puedo" y además Adán no se mostraba muy apoyador a la causa, pero esta vez ¡no me importa! si él no se estresa con el desastre y las cosas a medias... ¡Yo sí! y como cada quien es responsable de sus sentimientos, también es responsable de lo que hace al respecto de ellos, así que: adiós, bye, finito, over... esto nos traerá beneficios a todos. Además amo mi casa, me da tristeza no poderla ver en su mejor forma.

Mi mas profunda admiración y respeto a toda mujer que parió de forma natural (ya sé que no tienen nada que ver, pero aproveché para decirlo) y a toda Mamá trabajadora que se encarga de su casa y la mantiene organizada y limpia, pero la misma admiración y respeto, así como mi total comprensión, apoyo y reconocimiento a todas las que tienen ayuda doméstica, es necesaria para mantener un bienestar en todas las áreas de la vida, de todos los miembros de la familia. 

¡Ah! Y el título del post, fue por que recordé que cuando era niña una tía muy querida tenía en la puerta de su casa dos letreros uno decía “Cuidado con el perro” y otro “se solicita muchacha”, recuerdo que de broma invertían al sujeto de cada oración. 

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