domingo, 22 de abril de 2012

El embrujo de las palabras. PARTE I

Recordaran que les he comentado que Luciana se encuentra atravesando las siguientes etapas de desarrollo, de acuerdo a los diferentes autores y perspectivas, ahora me referiré sólo a dos:

- Autonomía VS Vergüenza oduda, según Erik Erikson. 18 meses a 3 años aprox.
- Etapa Anal, según Freud. Delos 18 meses a los 3 años y medio aprox.

Erikson habla de que en esta etapa, el niño comienza a intentar cosas por sí mismo, tanto cosas adecuadas como cosas inadecuadas, éstas últimas la mayoría de las veces sin conciencia ni intención premeditada de faltar a  la regla, desobedecer o lastimar, la mayoría de las veces es por experimentar, adquirir autonomía, conocer sus propios límites. 
Freud por su parte da énfasis al poder y control que el niño experimenta tener, coincidiendo ésta etapa con el control de esfínteres.

Idealmente se debe procurar un equilibrio en este poder, la autonomía y control, ya que como lo plantea Erikson, limitar el niño excesivamente, desalentarlo o sobreprotegerlo, podría generar que el niño se desarrolle con vergüenza o duda para tratar cosas nuevas, y esto obvio lo lleva hasta la adultez, por lo que se debe de aplicar algo como la "disciplina con amor" y tener mucho cuidado en los embrujos que lanzamos con nuestras palabras a los hijos (más sobre esto pronto en la PARTE 2, de este post). Si lo llevamos al otro extremo, "dejarlos ser" no darles límites y reglas claros y justos, los puede llevar a un "libertinaje" donde la persona puede no tener consideración por los otros, con poca conciencia de las consecuencias de sus actos y de la responsabilidad sobre ellos, su adaptación psico-social puede verse afectada, y las principales afectaciones son para el mismo niño, después para el resto de la población.

Así que como propio de esta etapa hay disciplina, límites y reglas, y muchas veces la "iniciativa" de Luciana se ve censurada, me doy a la tarea de buscar la mayor parte de las cosas donde pueda elegir, y la más fácil, que no genera problemas y ella puede seguir definiendo sus gustos y capacidades e ir formando su identidad  es: Elegir el cambio de ropa o ‘outfit’.
Luciana en una piñata, vistiendo el vestido de Oaxaca que le compramos para la fiestas patrias.

Esto implica que Luciana casi siempre quiere traer vestido, disfraz o a veces elige prendas que no combinan o que podrían ser vistas como muy varoniles, a veces no quiere traer pelo suelto o quiere usar moños que no combinan...siempre me las arreglo para ajustar sus elecciones al clima y ella accede, ya sea con miles de capas abajo, medias o leggins, pues tiende mas a elegir cosas poco abrigadoras. 

Yo me divertía eligiéndole su "outfit", y sintiéndome la "muy muy" como dice Amandititita, cuando me la chuleaban, pero ahora es una diversión que sé que le pertenece a ella y ya es menos lo que me perturba cuando se le quedan viendo en la calle como diciendo "¿que le pasa?"  No cabe duda que nunca se deja de aprender, y que los hijos son grades maestros, pues yo debo trabajar en que me importe cada vez menos el que dirán, y si a mi eso me importa poco, espero poder transmitirle a Luciana que a ella no le importe ¡Nada!

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario